CAPITULO V

Volver

 

1. MERMAS

Se considera merma aquellos alimentos que han perdido sus condiciones de aptitud para el consumo humano de acuerdo a lo establecido en el Reglamento Sanitario de los Alimentos por causas bacteriológicas, químico-bromatológico o por contener cuerpos extraños ajenos a su composición o por mal sellado. Para que un producto alimentario sea considerado merma es necesario contar con un dictamen de la autoridad sanitaria, fundado en razones técnicas. Esta función es competencia exclusiva de los Departamentos de Programas sobre el Ambiente de cada Servicio de Salud. En la Región Metropolitana será competencia del Servicio de Salud Metropolitano del Ambiente.

Los alimentos adquiridos para el Programa son sometidos a un control de calidad previo a su recepción definitiva, por parte de la Central de Abastecimiento. Sin embargo, éste está orientado a cautelar el fiel cumplimiento de las bases técnicas y no incluye aspectos toxicológicos. El control de estos aspectos sigue siendo responsabilidad de los Departamentos del Ambiente de los Servicios de Salud en cuya jurisdicción se encuentran las plantas productoras.

Debe tenerse en cuenta que desde que se efectúan los controles en el producto recién elaborado, hasta el consumo por los beneficiarios, media un período variable de tiempo en el cual se puede alterar la calidad de los alimentos, dependiendo de las características intrínsecas y de las condiciones de bodegaje a que se ven sometidos. En el curso del transporte y bodegaje se puede producir alteraciones físicas, fisico-químicas y químicas. Estas alteraciones a su vez pueden repercutir sobre las características organolépticas o sobre de la composición del producto, con o sin riesgo para la salud humana. Sólo la autoridad sanitaria, representada por los Departamentos de Programa del Ambiente, de cada Servicio de Salud pueden dictaminar sobre la aptitud para el consumo humano, establecidas en el Reglamento Sanitario de los Alimentos.

Los Servicios de Salud pueden implementar dos tipos de acciones de control sobre los productos a distribuir:

a. Control sistemático de los productos adquiridos previo a su distribución. Este procedimiento será responsabilidad del Departamento del Programa del Ambiente, que se encuentra capacitado para diseñado y seguido en caso que se detecte anomalías.

b. Control por demanda de los puntos terminales de distribución cuando exista sospecha de anomalías. En este caso, el procedimiento se inicia par la denuncia de los profesionales de los Establecimientos de Atención Primaria en que se produzcan reclamos o se detecten alimentos sospechosos al Encargado del PACAM del Servicio de Salud correspondiente quien informará cuando corresponda al Departamento del Ambiente.

Cuando se sospechen alteraciones al abrir una caja de alimentos para demostración, o se reciban reclamos de los beneficiarios, se procederá a identificar el producto, planta elaboradora, fecha y número de clave de producción. Se examinará las características del envase y del polvo seco, y se procederá a reconstituir el producto en condiciones óptimas y observar aspecto y detectar olores por parte de varios funcionarios, para poder emitir una opinión con mayor fundamento. De considerarse oportuno, se procederá a abrir e inspeccionar otra (5) caja (s) de la misma industria, fecha y partida, a fin de fundamentar claramente el procedimiento.

Para definir con mayor precisión el posible origen del problema debe tenerse en cuenta:

a. Cuántos días han pasado desde que se entregó el producto al beneficiario, ya que las condiciones de almacenamiento en el hogar pueden ser inadecuadas y además pueden producirse adulteraciones y fraude.

b. Cuántos beneficiarios han recibido productos de la misma partida y cuantos reclamos se han presentado. Estos datos deberán consignarse con precisión, previo a la retención de la partida. Cuando otros establecimientos han sido provistos con productos de la misma partida, se consultará si se han producido reclamos en los mismos.

c. Después de aplicar estos procedimientos, si un profesional plantea dudas acerca de las buenas condiciones de producto, se procederá a retener la partida y suspender la entrega solicitando la intervención del Departamento de Programas del Ambiente, para que examine el producto y dictamine sobre su aptitud y su ulterior destino.

En algunas oportunidades las alteraciones son evidentes, como la rotura de las bolsas, presencia de cuerpos extraños u otros que contraindican la entrega a los beneficiarios.


Cada vez que se proceda a retener una partida, el proveedor a través de la Central de Abastecimiento o con los stocks de seguridad en aquellos Servicios que cuentan con bodegas centrales se repondrá el producto para no interrumpir el normal desarrollo del Programa, (utilizando para ello el stock de seguridad). Mientras una partida esté retenida no debe considerarse como merma hasta dos meses como máximo.

Si una vez efectuados los análisis correspondientes el Departamento de Programa del Ambiente determina que el producto no es apto para el consumo humano, se emitirá una resolución fundada por parte de la Dirección del Servicio de Salud. En el trámite previo a la dictación de la resolución deberá quedar claramente establecido:

a. las alteraciones observadas en las partidas afectadas, acompañadas por los protocolos de análisis respectivos.

b. La bodega o establecimiento afectado.

c. El tipo de alimento.

d. Número de kilos comprometidos.

e. Planta elaboradora.

f. Fecha de elaboración.

El Servicio de Salud Metropolitano del Ambienté o los Departamentos sobre el Ambiente de los Servicios de Salud respectivos determinarán si las alteraciones son originadas por las condiciones de almacenamiento o si es de responsabilidad de la planta productora.

Si se determina que la causa de la merma es responsabilidad de la industria productora, se oficiará a la Central de Abastecimiento a fin de aplicar las sanciones previstas en el contrato de compra y obtener la reposición de la partida. Para estos fines se tendrá en cuenta las atribuciones legales que los artículos del Código Sanitario y el Reglamento de Alimentos otorgan a los Servicios de Salud y las bases administrativas de las propuestas públicas que regulan la adquisición de los productos.

Las bases administrativas de adquisición consideran una multa a ser pagada por el proveedor cuyo producto haya sido recepcionado en mal estado, como indemnización por los perjuicios económicos y sociales en que incurre el Sistema Nacional de Servicios de Salud y los beneficiarios. La simple reposición del producto a la cual está obligado el proveedor, no es suficiente para cubrir el daño ocasionado al desarrollo e imagen del programa.

El Departamento de Salud sobre el Ambiente del Servicio de Salud afectado procederá a resolver el destino final de los productos en mal estado dentro de siete días hábiles, según procedimiento normado, una vez que se haya hecho efectiva la reposición y cancelación de la multa que se haya determinado en cada caso.VOLVER

2. MAL SELLADOS

Se considerarán mermas aquellos productos mal sellados, que favorezca pérdida o contaminación del producto. Estas pérdidas serán de responsabilidad del proveedor.VOLVER

3. FALTANTES Y DAÑOS DE TRANSPORTE

Los faltantes y daños de transporte no se considerarán mermas y se registrarán en la columna correspondiente del formulario RMP. Los alimentos dañados durante el transporte deberán ser repuestos al Establecimiento antes de 30 días previo informe al Servicio de Salud quien a su vez informará a la Central de Abastecimiento.VOLVER

4. DEMOSTRACION

Se recomienda realizar demostraciones periódicas con degustación respectiva. El egreso de estos productos se registrará en la columna de Egresos "Otros" del formulario respectivo.VOLVER

 

5. ASIGNACIÓN DEL PRESUPUESTO EN LOS SERVICIOS DE SALUD

5.1. El Ministerio de Salud por intermedio de su Subsecretaría, informará a los Servicios de Salud el monto del presupuesto anual contemplados para el programa.

5.2. Con cargo al referido presupuesto se financiará la adquisición del alimento, como así mismo, los gastos asociados a su transporte, almacenaje y en general todos los gastos en que éstos deben incurrir para su cumplimiento. Se exceptúan los gastos asociados a los control sanitarios posteriores del producto, cuya responsabilidad es de los Servicios de Salud respectivos. Los gastos derivados de este control serán financiados con los recursos propios de los Servicios de Salud que efectúan el control.

 

VOLVER